Tema Retro de la Jornada – Soda Stereo

SODA STEREO

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Soda Stereo fue una banda de rock argentina, formada en Buenos Aires en el año 1982 por Gustavo Cerati (voz, guitarra), Héctor «Zeta» Bosio (bajo) y Carlos Alberto Ficicchia «Charly Alberti» (batería), considerada una de las más influyentes e importantes bandas iberoamericanas de todos los tiempos y una leyenda de la música latina. La banda tuvo un papel muy importante en el desarrollo y la difusión del rock iberoamericano durante los años 80’s y 90’s. Fueron el primer grupo de habla hispana en conseguir un éxito masivo en Latinoamérica. Soda Stereo ha encabezado las listas de todos los tiempos en su nativa Argentina, donde se establecieron varios récords de ventas de discos y asistencias a conciertos.

El primer sonido de Soda fue influenciado por músicos y bandas de new wave como The Police, Elvis Costello y Virus, y por bandas de post-punk como Television, como se ve en sus primeros cuatro álbumes Soda Stereo (1984), Nada Personal (1985), Signos (1986) y Doble Vida (1988).

En su primer álbum, uno de los estilos por el cual se caracterizaban fue el new wave, y en menor medida, el ritmo ska. Poco a poco se convirtió en una banda de rock más crudo acercándose al sonido alternativo, y con el tiempo recibiendo influencias de rock clásico, rock progresivo, shoegaze, neo psicodelia, britpop y la música electrónica. Esto se aprecia en sus últimos tres álbumes de estudio Canción Animal (1990), Dynamo (1992) y Sueño Stereo (1995).

Cuatro de sus álbumes han sido incluidos en la lista de los 250 mejores discos de todos los tiempos del rock iberoamericano según la revista Al borde: Canción animal (n.º 2), Comfort y música para volar (n.º 15), Signos (n.º 40) y Sueño Stereo (n.º 41). Además, la edición en inglés de Rolling Stone consideró a Sueño Stereo como el cuarto mejor álbum de la historia del rock latino. Su canción «De música ligera» ha sido considerada la segunda mejor del rock hispanoamericano y la cuarta de todos los tiempos, tanto del rock latinoamericano, como del rock argentino en particular.

Las canciones «Te hacen falta vitaminas» y «Nada personal» han sido consideradas la n.º 73 y n.º 74 respectivamente entre los mejores temas de rock argentino. Los videos de «En la ciudad de la furia» y «Ella usó mi cabeza como un revólver» fueron finalista y ganador respectivamente del entonces único premio MTV a la música latina. El video «Cuando pase el temblor» fue nominado finalista del 12.° World Festival of Video and TV en Acapulco. En 2002 recibieron el Premio Leyenda de MTV Latinoamérica por su trayectoria musical, el primero que entregó la entidad. En sus catorce años de existencia continuada realizaron 1488 recitales en 97 ciudades de países de América. La banda vendió aproximadamente 30 millones de copias en todo el mundo.

En 1997 se disolvió por problemas personales y por diferencias de criterios artísticos entre sus integrantes, realizando una corta y emotiva gira de despedida terminada el 20 de septiembre de 1997 en el estadio de River Plate, conocido como El último concierto. A mediados de 2007 la banda anunció su regreso para realizar una única gira continental llamada Me Verás Volver en la que reunió a más de un millón de seguidores, rompiendo varios récords de asistencia y número de conciertos.

A comienzos de los años 80, Gustavo Cerati, de 22 años, y Héctor «Zeta» Bosio, de 23 años, estaban a punto de encontrarse. Gustavo y Zeta compartían los mismos gustos y sueños musicales y comenzaron una búsqueda para integrar un grupo punk rock inspirado en The Police, que visitó Argentina en 1980, y The Cure, con temas propios en español. Primero, Cerati se integró a The Morgan y luego formaron sucesivamente el grupo Stress, junto a Charly Amato, Sandra Baylac y el baterista Pablo Guadalupe, y Proyecto Erekto junto a Andrés Calamaro, que no cubrieron sus expectativas.

En el verano de 1982, ambos coincidieron en Punta del Este (Uruguay): Cerati con su grupo Sauvage16 y Bosio con The Morgan, una banda integrada también por Sandra Baylac, Hugo Dop, Christian Hansen, Pablo Rodríguez, Charly Amato, Osvaldo Kaplan y Andrés Calamaro. Debido a una serie de peripecias, Cerati y Bosio establecieron un estrecho vínculo musical y de amistad que los llevó a comenzar a tocar juntos.

Cerati comentaba de este modo esos primeros instantes:

La fecha es el año 82, Guerra de las Malvinas. Yo trabajaba en una agencia como junior. Había estudiado Publicidad en la Facultad y con Zeta teníamos asignaturas en común, pero no nos conocíamos mucho. Yo estaba tocando con una banda de blues y rock de la zona de Flores, al oeste de Buenos Aires y él con un grupo que hacía covers. En el verano me fui a Punta del Este con un grupo de música disco, un grupo para ganar dinero. Hacía cosas de The Commodors, de guitarrista rítmico y cantaba con un par de inglesas que hacían las voces. El lugar donde tocábamos quebró y nos quedamos sin un peso en Punta del Este. Intentamos vender todo lo que estaba en la discoteca, porque la dueña se fugó. Nos mandó unos cheques sin fondos, así que empezamos a vender todo. Alquilamos el piano para poder quedarnos, porque estaba bueno ese verano. Uno de los pocos buenos, porque había gente sin plata, como nosotros. En otro lugar de Punta del Este estaba Zeta tocando con un grupo que se llamaba The Morgan. Como no tenía dónde quedarme, me fui con ellos, y ahí empezó mi relación con Zeta. Planeamos la idea de tener un grupo, y luego en las clases nos dedicábamos a buscar nombres de grupos, a escuchar música y cualquier cosa menos a lo que teníamos que hacer.
Pasamos largo tiempo buscando otras personas para hacer algo, y finalmente nos quedamos Zeta y yo con los teclados de Andrés Calamaro, con quien formamos una banda que se llamó Proyecto Erekto, que era un grupo de tecno. Pero nuestra idea era armar un grupo de rock. Había llegado The Police a Argentina (en diciembre de 1980) y teníamos que ir todos a verlos.


Por entonces Carlos Ficcichia, nombre legal de Charly Alberti, llamaba insistentemente por teléfono a María Laura Cerati, la hermana de Gustavo a quien había conocido en las piletas de River Plate , para invitarla a salir, pero ésta pensaba que era un «pesado» (molesto) y no lo quería atender.21 En una oportunidad fue Gustavo quien atendió una llamada de Charly para su hermana y entablaron una conversación de compromiso en la que Carlos contó que tocaba la batería y que era hijo de un famoso baterista de jazz, Tito Alberti, autor además de la conocida canción infantil «El elefante trompita».22 A la semana, Gustavo y Zeta decidieron visitar a Charly Alberti (cinco años más joven que Cerati) para escucharlo tocar en la batería de su padre. Luego de que Gustavo le dijera a Charly «¡el pelo te lo cortás!» la banda quedó formada.

Después de examinar algunas ocurrencias (Aerosol, Side Car) adoptaron el nombre de Los Estereotipos, debido a una canción de The Specials que les apasionaba a los tres y que utilizaron unos meses. De esa primerísima época data un demo en donde grabó guitarras Richard Coleman que fue integrante oficial de la banda durante muy poco tiempo en aquellos días de 1982. Los temas del demo fueron los siguientes: «¿Por qué no puedo ser del jet set?», «Dime Sebastián» y «Debo soñar» (de Ulises Butrón), acompañados por Daniel Melero en teclados y Ulises Butrón en guitarra.24 Luego surgieron los nombres «Soda» y «Estéreo», dando como resultado «Soda Stereo», y manteniendo así parcialmente el nombre inicial.

Sobre el origen y sentido de la palabra «soda» explicaba un periodista:

Ellos dicen que hacen música con burbujas. Pero en lugar de tratarse de lujosas burbujas de champagne, afirman hacer asumido la representatividad cotidiana y popular del sifón.
Tito Alberti contó la siguiente anécdota:

Un día les pregunté cómo se iban a llamar y me dijeron: Soda Stereo. Yo estaba medio hinchado y les dije: ¿Por qué no le ponen Sifón Drago?27 No me hablaron por seis meses. Y adónde llegaron, ¿no?.
Tocaron por primera vez con ese nombre el 19 de diciembre de 1982 en el cumpleaños de Alfredo Lois, compañero de universidad y quien sería futuro director de la mayoría de sus videos y creador de todos los aspectos relacionados con la presentación visual de la banda (peinados, vestimenta, tapas, escenarios, etc.). Lois sería reconocido por el propio Cerati como «el cuarto Soda».

Con el objetivo de darle más fuerza a la banda llamaron a Richard Coleman para que ocupara el rol de segundo guitarrista, pero al poco tiempo el mismo Richard reconoció que sonaban mejor antes de su incorporación y renunció a su puesto en buenos términos, confirmándose definitivamente como trío: Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti.

En julio de 1983 debutaron en público en la discoteque Airport, en el barrio de Nuñez :

Nuestro debut fue un desfile de modelos en la discoteque Airport, que quedaba cerca de donde ensayábamos en Buenos Aires. Nadie nos dio bolilla. Tocamos nosotros tres, con un sistema de amplificación muy deficiente. Pero nos dio gusto, aunque nadie nos escuchara. Parecíamos realmente un grupo punk, no sabíamos tocar y sonaba muy fuerte, aunque sólo fuera eso.
A partir de ese momento Soda Stereo comenzó a recorrer el circuito underground de Buenos Aires haciéndose conocer junto a otras bandas emergentes como Sumo, Los Twist, Los Encargados de Daniel Melero, etc., instalándose como banda estable en el tradicional y deteriorado cabaret Marabú, ubicado en Maipú 359. En esas primeras actuaciones interpretaban temas como «Héroes de la serie», «La vi parada allí» (cover en español de la canción de The Beatles, I Saw Her Standing There) y «Vamos a la playa», nunca grabadas, además de algunas otras que luego aparecerían en el segundo demo.29 En una ocasión en el Café Einstein, Luca Prodan, enfrentado con Cerati a quien consideraba «un chetito»,30 se sumó a Soda Stereo para cantar a dúo un tema de The Police.

En 1983, Lalo Mir comenzó a difundir un segundo demo de la banda en su programa 9PM de Radio Del Plata, donde estaban «¿Por qué no puedo ser del jet set?», «Dietético» y «Te hacen falta vitaminas». La banda comenzaba a adquirir un poco de notoriedad. Una noche fueron llamados de un pub para suplir al grupo Nylon, que no iba a poder tocar. Así comenzó un período de constantes presentaciones que los condujeron al Bar Zero, lugar excluyente del under porteño, junto al Café Einstein. En el tercer show, Horacio Martínez, un histórico productor «cazatalentos» del rock argentino, los escuchó y los llevó a grabar profesionalmente para CBS, hecho que no se concretó sino hasta mediados de 1984, integrándose a la agencia de Rodríguez Ares.

Para ese entonces Soda Stereo ya se caracterizaba por ser la banda que más trabajaba sobre su imagen y mucho antes de grabar su primer álbum decidieron realizar un videoclip financiado con fondos propios. Alfredo Lois se convirtió en el encargado de las producciones visuales y del diseño gráfico de los volantes y afiches de sus presentaciones en vivo. Fue él quien sugirió la idea de editar el videoclip antes del lanzamiento del disco, algo corriente hoy en día, pero totalmente atípico por aquella época. El tema elegido fue «Dietético». La filmación fue realizada con equipos «prestados» de Cablevisión, donde Zeta Bosio trabajaba como asistente de producción.


El videoclip «Dietético» fue difundido por el programa Música Total de Canal 9 y tuvo un impacto considerable.24 Poco después, en la segunda mitad de 1984, la banda grabó su primer álbum, Soda Stereo, con la producción de Federico Moura, vocalista de Virus, quien había establecido una estrecha relación artística con Cerati que se expresó en el acercamiento entre ambas bandas. La grabación se realizó en los obsoletos estudios de CBS en la calle Paraguay y si bien el resultado obtenido fue un sonido más frío que el de las presentaciones en vivo, los músicos quedaron conformes. El trío fue acompañado por Daniel Melero en teclados (autor de «Trátame suavemente») y Gonzo Palacios en saxo, con la categoría de «músicos invitados», una práctica que adoptarían en lo sucesivo y que en algunos casos resultaron ser verdaderos miembros de la banda, denominados por los fanes y los medios con el título de «cuarto Soda».

La presentación oficial del álbum se realizó el 1 de octubre y fue organizada por Ares como si se tratara de un espectáculo, algo que nunca se había hecho en la Argentina hasta entonces. El lugar elegido fue un local céntrico de comida rápida de la cadena Pumper Nic (Suipacha entre Corrientes y Lavalle), la más popular entre los jóvenes argentinos de los 80, y se proyectó el videoclip. La repercusión en la prensa fue buena, aunque momentánea. Al día siguiente el diario Clarín publicaba las siguientes declaraciones de la banda:

Somos un conjunto dietético, buscando el paraíso estético, Nuestra música es dietética. Hace adelgazar comiendo, pero ante cualquier duda consulte a su médico. Tratamos de mantener los cuerpos sanos y las mentes desaceleradas.


La creciente adhesión del público se fue manifestando en su actuación en escenarios cada vez más amplios: primero La Esquina del Sol en Palermo; el Recital de Los Lagos (1 y 2 de diciembre), su primer escenario multitudinario, junto a otras bandas de primera línea33 y conducción de Badía; y finalmente su primera actuación en el teatro Astros del 14 de diciembre de 1984 donde el disco fue presentado por primera vez en vivo. La estética fue preparada por Alfredo Lois, quien para la ocasión decidió colocar 26 televisores prendidos y fuera de sintonía con el fondo musical del tema «Sobredosis de TV». Esto, sumado a una gran cantidad de humo, dio un inusual y atrapante efecto visual.34 Para fin de año Soda Stereo ya era aceptado como la revelación del año, aunque figuraron segundos en la revista Pelo.21 Por entonces aparecen los primeros grupos de fanes y detractores, así como una supuesta confrontación que, en la Argentina, resultaría clásica: Soda vs. Redondos.

A comienzos de 1985 la banda cambió de agencia, dejando la de Rodríguez Ares por Ohanián Producciones, dirigida por Alberto Ohanián e incorporaron como invitado en teclados a Fabián «Vön» Quintiero (quien luego tocara con Charly García y Los Ratones Paranoicos), uno de los músicos «invitados» que habría de recibir el título de «cuarto Soda».

El 26 de enero salieron de Buenos Aires para tocar en el Festival Rock In Bali de Mar del Plata y el 17 de marzo en el Festival Chateau Rock ’85 realizado en el Estadio Chateau Carreras de la provincia de Córdoba. La biografía oficial de la banda concede gran importancia a esta presentación indicando que actuaron ante 15 mil personas y que fueron la revelación del mismo.35 Sin embargo las fuentes cordobesas indican que hubo la mitad de gente y que «Raúl Porchetto fue el más ovacionado y los Soda pasaron casi inadvertidos porque su primer disco llevaba apenas unos meses de editado».14 De todos modos la actuación en el Chateau inició una relación personal de la banda con los jóvenes cordobeses y marcó el momento en que la banda comenzó a despegar hacia el estrellato nacional.


El éxito del grupo comenzaba en un momento muy particular, relacionado, por una parte con el retorno a la democracia en Argentina (10 de diciembre de 1983) y por el otro con las nociones de posmodernidad y el modo en que los jóvenes de la década del 80 intentaban pensar su papel en una sociedad democrática, que salía de una cruenta dictadura y de una guerra. Años más tarde Zeta Bosio reflexionaba de este modo sobre ese momento:

La democracia producía la adrenalina de algo nuevo, algo que estaba ocurriendo, que sabía que nos iba a modificar sin saber bien cómo. Había más aire para hacer cosas y divagar, y nosotros éramos una banda de pibes que teníamos ganas de hacer lío. Nuestra atención estaba en el punk y en tratar de mostrar que había otra cosa que era más directa.
Los días 21, 22 y 23 de junio de 1985 volvieron a presentarse en el Teatro Astros de Buenos Aires, adelantando algunos temas de lo que meses más tarde sería su segundo disco de estudio, titulado Nada personal.

El 13 de octubre de ese año se presentaron ante el gran público de Buenos Aires en el marco de la tercera noche del Festival Rock & Pop realizado en el Estadio José Amalfitani del club Vélez Sarsfield, compartiendo cartel con INXS, Nina Hagen, Charly García, Virus y Sumo, entre otros. Para ese entonces Fabián «Vön» Quintiero y el Gonzo Palacios ya eran «invitados estables».

Su segundo álbum, Nada Personal, fue editado en octubre de 1985. Durante el verano el grupo realizó una gira de conciertos por los centros turísticos argentinos, tocando en Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar y Las Grutas, y Lomas de Zamora (Salón Go-es) sumando además un concierto consagratorio en el Festival de La Falda, en Córdoba, en el que contaron con la participación de Andrés Calamaro y Charly García como invitados en teclados en el tema Jet-set.

En abril decidieron presentar oficialmente el álbum con un concierto en el Estadio Obras Sanitarias de Buenos Aires. Realizaron cuatro históricas funciones a lleno total sumando 20 000 espectadores, el 11, 12 y 13 de ese mes. Durante la primera de las tres funciones se filmó un vídeo en vivo de larga duración editado pocos meses después. Bobby Flores, el conocido crítico musical y cofundador de la revolucionaria radio Rock & Pop de Buenos Aires, terminaba de esta manera su crónica del recital:

Nos hallamos frente a la más poderosa agrupación del país… El mejor parámetro para medir esta presentación es que se me hizo corto, parecía haber durado diez minutos; y la gente se quedó con ganas de más. La salida del estadio fue un murmullo general de las canciones de Soda Stereo. La lluvia, el tráfico cortado en la Avenida Libertador por los que salían y por los que entraban, el último pancho de la noche y una saludable sensación de bienestar, no dejan lugar para las dudas existenciales. Volví a colocar mi mandíbula en su lugar, y me fui cantando bajito Estoy Azulado, entre la lluvia por Libertador.
A partir de esos conciertos las ventas del disco comenzaron a crecer aceleradamente, pasando del disco de oro, que habían conseguido durante el verano, hasta el platino, y llegando a doblar esa cifra en los meses siguientes. Sin abandonar los ritmos «bailables», este segundo LP logró más profundidad en las letras y madurez en las melodías. El disco significó la consagración definitiva de Soda Stereo ante el público argentino.

A fines de 1986 Soda Stereo realizó su primera gira latinoamericana, aún dentro de la presentación de Nada Personal. La banda se presentó en Colombia (6-7-9-18 de noviembre en Bogotá y 8 de noviembre en Medellín), Perú (12 de noviembre en Arequipa y 14-15-16 de noviembre en Lima) y Chile, con los temas de Nada Personal y con un éxito considerable. Por entonces el rock latino tenía escasa adhesión entre los jóvenes de América Latina y las bandas de cada país no acostumbraban realizar giras internacionales.

El 10 de noviembre de 1986 la banda lanzó el tercer álbum, Signos («Persiana Americana», «Signos», «Prófugos», «No existes»). Fue un paso clave porque de la mano con el éxito creciente aumentaban las expectativas, las presiones, el riesgo de fracaso y las tensiones internas. En el disco el trío es acompañado por Fabián Vön Quintiero (teclados), Richard Coleman (guitarra) y Celsa Mel Gowland (coros). Además, «Signos» fue el primer disco del rock argentino en editarse en disco compacto. Fue fabricado en los Países Bajos y distribuido en toda Latinoamérica.

Escribí todas las letras de un tirón. Vivíamos al palo, parecía que estábamos lejos del arte y sin embargo fue uno de nuestros discos más profundos, quizás porque no la estábamos pasando bien. (Gustavo Cerati)
Ya dentro de la Gira Signos, el 3 de diciembre hicieron su primera presentación en Ecuador y el 9 y 10 de enero de 1987 en Uruguay (Punta del Este y Montevideo).

Los días 11 y 12 de febrero de 1987 Soda Stereo volvió a presentarse en Chile, esta vez en la edición número 28 del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, donde ganaron el premio Antorcha de Plata y sorprendieron a los medios de comunicación por la cantidad y pasión de sus fanes. El Festival de Viña, transmitido por televisión a muchos países latinoamericanos, expandió la fama de la banda por todo el continente, que no tardó en transformarse en una masiva adhesión incondicional que dio en llamarse «sodamanía». La presentación en el Festival de Viña fue seguida por una extensa gira por Chile: Puerto Montt (17/2), Valdivia (19/2), Talcahuano (21/2), Chillán (22/2), Temuco (23/2), nuevamente en Viña del Mar (28/2) y cuatro funciones más en Santiago en dos días (1 y 2 de marzo). En total asistieron 150 000 espectadores.

Dos meses después, el 23 de abril, batió récords de público en un recital de rock en Paraguay con su presentación en el Yacht Club. Mientras tanto, Signos fue disco de platino en Argentina, triple disco de platino en Perú y doble platino en Chile.

El 2 de mayo se presentaban en la discoteca Highland Road de San Nicolás, Buenos Aires, cuando sucedió un derrumbe en el que murieron cinco jóvenes y hubo más 100 heridos mientras estaban tocando «Persiana Americana». Con una carga emocional muy fuerte tocaron en Obras el 8 y 9 de mayo para presentar Signos en Buenos Aires. Como expresión de duelo el grupo no utilizó la escenografía ni los juegos de iluminación que tenían preparados.

Ese mismo año emprendieron una segunda gira por el continente con un repercusión aún mayor. El grupo se presentó en Perú, Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia, Venezuela, Costa Rica y México (la primera presentación en México fue el 4 de agosto de 1987, en el Magic Circus del D.F.). Realizaron 22 conciertos en 17 ciudades frente a casi 350 000 personas, abriendo así la idea misma de un «rock latino», más allá de la nacionalidad de cada banda, que fructificaría en la siguiente década. Con el material grabado en los distintos puntos del viaje se realizó el disco en vivo Ruido Blanco (1987), mezclado en la isla de Barbados y que fue considerado por la revista Rolling Stone {Argentina} como el 5.º entre los mejores álbumes en vivo del rock argentino.

Cuando llegaba 1988, Soda Stereo ya era la banda más importante del pop/rock latinoamericano47 y se disponían a grabar su nuevo álbum, cuya producción artística estuvo a cargo del puertorriqueño Carlos Alomar, quien había trabajado con David Bowie, Mick Jagger, Simple Minds, Iggy Pop y Paul McCartney entre otros. Doble Vida («Picnic en el 4to B», «En la Ciudad de la Furia», «Lo que Sangra (La Cúpula)», «Corazón delator»), grabado enteramente en Nueva York, se convirtió en el primer disco de una banda argentina grabado íntegramente fuera de su país. El corte de difusión del disco, «En la ciudad de la furia», fue finalista del MTV Music Awards en la categoría de Mejor video extranjero, en una época en la que MTV Latinoamérica no había nacido aún.

Luego de más de un año sin presentaciones en Buenos Aires, Soda presentó el álbum Doble Vida en la cancha de hockey de Obras Sanitarias ante 25 000 personas. Para coronar un gran año, cerraron el Festival Tres Días por la Democracia que se realizó en Buenos Aires en el cruce de la Avenida del Libertador y la 9 de julio ante 150 000 personas y junto a Spinetta, Fito Páez, Los Ratones Paranoicos, Man Ray y otros.

Con la cifra de un millón de discos vendidos Soda Stereo inició una gira de presentación del nuevo disco que comprendió 30 shows en casi toda Argentina ante 270 000 espectadores durante los primeros días de 1989, que fue seguida por una nueva gira latinoamericana (la tercera) que, entre otras cosas, terminó de consagrar masivamente a la banda en México. A fines de 1989 grabaron una nueva versión de «Languis» (canción incluida en Doble vida) y un tema nuevo llamado «Mundo de quimeras», los que fueron editados en el maxi-simple Languis (1989) junto a versiones remixadas de «En el borde» y «Lo que sangra (la cúpula)». Luego de editado el disco Soda realizó dos presentaciones con entradas agotadas en The Palace de Los Ángeles, convirtiéndose en la segunda banda de rock en español en presentar un espectáculo en Estados Unidos con entradas agotadas el 8 de diciembre de 1989, solo tres meses después de que el también argentino Miguel Mateos hiciera lo propio el 7 de septiembre de ese año…(continuará)

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